
Hace décadas, el premio nobel de Literatura 1982, el colombiano Gabriel García Márquez, y el lamentablemente fallecido periodista y literato venezolano Miguel Otero Silva, pactaron que:
En caso de guerra entre Colombia y Venezuela, Gabriel García Márquez gritaría: «¡viva Venezuela!» en la Plaza Bolívar de Bogotá y Miguel Otero Silva: «¡viva Colombia!» en la de Caracas.
En ese entonces el riesgo de guerra estaba dado por problemas limítrofes de los espacios marítimos entre ambas regiones.
Hoy, el riesgo vuelve a estar presente... el descaro y la maldad lo traen de vuelta.
El sentir general de venezolanos y colombianos es: Viva Venezuela y viva Colombia sin terrorismo. O lo que es igual: Viva Venezuela sin Chávez, viva Colombia sin las FARC.
En caso de guerra entre Colombia y Venezuela, Gabriel García Márquez gritaría: «¡viva Venezuela!» en la Plaza Bolívar de Bogotá y Miguel Otero Silva: «¡viva Colombia!» en la de Caracas.
En ese entonces el riesgo de guerra estaba dado por problemas limítrofes de los espacios marítimos entre ambas regiones.
Hoy, el riesgo vuelve a estar presente... el descaro y la maldad lo traen de vuelta.
El sentir general de venezolanos y colombianos es: Viva Venezuela y viva Colombia sin terrorismo. O lo que es igual: Viva Venezuela sin Chávez, viva Colombia sin las FARC.
Pd.: y mientras él se ocupa de asuntos internacionales, agudizando y burlándose de la tragedia ajena, los venezolanos seguimos hundiéndonos cada vez más entre pobreza y delincuencia.





