Nuestro Arbolito Disfruten, compartan, sueñen
¡¡¡Qué linda época!!!
Para mí la Navidad siempre ha sido especial, muy especial. Me encanta! La espero ansiosamente cada año. Cuando se acercan las 12, cada 24 de diciembre, me emociono; emoción que ha crecido enormemente luego que nació mi hermanita Gaby. Verla abrir sus regalos con la firme convicción de que vienen de muy lejos y con el orgullo enorme que le produce saber que para San Nicolás ella ha sido una niña muy buena, es algo inexplicable. Ocurre una suerte de regresión en todos, desde mi abuelo hasta el menor. Y es que después de esa magia: ¿Quién duda de que Santa no haya entrada por la chimenea? (chimenea que no existe en mi casa. Pero no cabe duda, es por donde entra).
Este año la Navidad llega con muchas novedades, cosas lindas. Por eso estoy contenta!
Mi hermana Verónica llega de Estados Unidos el 23, aunque se queda poquitos días (porque se regresa el 03/01), es algo que me llena de mucha alegría. Reunirnos todos de nuevo, como cuando pequeños, me emociona! Recuerdo que la sala de mi casa amanecía los 25 de diciembre llenita de papeles, de lazos, de bolsas; y nosotras, mi hermana y yo, con el sueño en su máxima expresión, armábamos la casita de muñecas, luchábamos con las pilas que debían producir risas en la muñeca nueva, buscábamos el zapato de la Barbie que seguro, seguro, seguro se había perdido apenas a esas alturas de su convivencia con nosotras. Mientras que él, mi hermano, construía una fila con todos los carritos, armaba un ring y ponía a todos sus personajes a luchar, se caía una y otra vez, y otra vez más de su bici nueva que para sorpresa de todos, ese año venía sin rueditas.
Ahora disfrutamos las Navidades con más responsabilidades, claro; pero con la misma magia, gracias a la bendición que significa nuestra Gaby en la vida de todos.
A todos ustedes y a los suyos, mis mejores deseos!!!
Disfruten la magia que trae la Navidad.






