Asimilando algunas cosas que pasaron a principio de año y que me han dejado desbalanceada y muy triste. Renovando; botando lo que ya no sirve, cuidando lo que sirve y remendando lo que con el tiempo no cuidé y hoy necesito. Levantándome más temprano. Estableciendo prioridades. Pasando por todas las gripes que no me dieron de niña. Apreciando los pequeños detalles de la cotidianidad. Luchando contra una adicción grave al Facebook. Soñando proyectos de vida. O mejor: soñando el proyecto de MI VIDA. Preocupada por mi país. Pisando firme. Buscando colores. Tratando de ver siempre el vaso medio lleno y nunca medio vacío. Celebrando muchas bodas. Atreviéndome a probar cosas nuevas. Decidida a ser feliz. Conociéndome mejor. Sin permitirle a la tristeza que se instale. Ocupada en mi trabajo y en mi postgrado. Viviendo en familia.
domingo, 8 de febrero de 2009
lunes, 1 de diciembre de 2008
Llegó diciembre...
... y a mí la alegría me invade!!!
Amo el mes de diciembre y pienso aprovecharlo al máximo :)
Amo el mes de diciembre y pienso aprovecharlo al máximo :)
¡¡¡ FELIZ NAVIDAD PARA TODOS !!!
martes, 25 de noviembre de 2008
Sí se puede
Los venezolanos nos unimos para alzar nuestras voces a través del voto y decir ¡YA BASTA!...
Todos salimos a votar porque mientras apuntamos en las estadísticas como uno de los países más violentos (75 muertos semanales por asesinatos -en promedio que tiende a subir-), ese señor se encarga de expandir una idiota revolución que ciertamente se viste de rojo por la sangre de todas sus victimas.
Quiero que más allá de nuestras fronteras sepan del rechazo nacional al régimen de turno, de los atropellos constantes a los que somos sometidos los venezolanos. Que sepan también que esto no es una lucha entre pobres y ricos (el chavismo perdió en Petare, la zona popular más grande de América Latina), sepan que estamos hasta el cansancio del discurso bélico, de la incompetencia, del deterioro de la calidad de vida...
Estamos trabajando, lo estamos logrando.
miércoles, 1 de octubre de 2008
lunes, 1 de septiembre de 2008
Septiembre (de todo un poquito).
Es en septiembre cuando siento que el año entró en sus últimos meses, y es que cuando los "bre" llegan, para mí comienza la cuenta regresiva. Quizás es bastante apresurado, pero así lo siento.
Durante los primeros días del mes de septiembre pienso descansar de los días "libres" que me quedan antes de reincoporarme a la rutina del trabajo y del postgrado. Para decir verdades, decidí tomar algo de tiempo para mí porque ya el cuerpo y la mente me lo pedían. Llevaba 6 años trabajando de forma continua. Aunque las cosas no salieron como estaban planeadas, siento que he descansado. Ya vendrán en otro momento esas vacaciones que anhelo y que me siguen haciendo falta, seguro que sí :)
Los días pasados han sido días un poco complicados por motivo de salud de mi papá (que se está recuperando bien, gracias a Dios), hubo que operarlo de emergencia por un problema en unos de sus riñones. Eso me llenó de mucho estrés. Próximamente volverán a intervenirlo, ahora para extrarle el catéter que provisionalmente le colocaron en el riñon dañado y examinar así cómo va todo.
También he disfrutado intermitentemente de algunos días de Sol en la casa de la playa, y me he llevado los fracasos más grandes con calamares en los restaurantes (de eso mejor ni hablar).
¡FELIZ MES PARA TODOS!
miércoles, 20 de agosto de 2008
DE LUTO
Por la tragedia aérea que entristece a España y a todos quienes llevamos en nuestros corazones a este gran país.
sábado, 2 de agosto de 2008
Ya nada es como antes
Hoy decidí llevar a mi hermanita al Museo de los Niños.
Y es que quería que ella recordara para siempre ese paseo, de la misma forma como yo recuerdo el paseo en el cual lo visité por primera vez. Recuerdo que fue allí donde aprendí que de la unión entre un hombre y una mujer se creaba un niño, que la Tierra además de dar vueltas alrededor del Sol, gira sobre su propio eje, que una gusano podía convertirse en mariposa, que el ser humano ha pasado por muchas etapas antes de ser como somos. Más tarde me dijeron que eso que quedó para siempre en mi mente se llamaba concepción, movimientos de traslación y rotación, matamorfosis y evolución. Pero yo les juro que no lo aprendí en el colegio, a mí todas esas cosas me las enseñó el Museo de los Niños.
Por eso es que hoy decidí llevarla, quería que ella entendiera lo lindo de aprender cosas "de grandes" en un idioma de "niños", con colores, muñecos y música, y así lo hice. La llevé.
El Museo de los Niños, para quienes no lo conocen, está ubicado en Caracas. Es una fundación de carácter público (es decir, administrada por el Estado).
Desde que estábamos en la cola para comprar las entradas (porque aquí lo público no debe confundirse con "de libre acceso", o "gratis". No, aquí los venezolanos pagamos por todo), notamos como los espacios estaban muy deteriorados. Las paredes rayadas, bombillos quemados, cero personal de mantenimiento, cero vigilancia. Así y todo, compramos las entradas y entramos. Decirles que lo que vi no tenía nada que ver con lo que el Museo de los Niños era para mí, es poco. 8 de cada 10 exposiciones y atracciones no funcionaban, estaban rotas.
Gabriela me miraba como diciendo: "¿y esto se supone que era lo que me prometiste que me gustaría?, esto no me gusta. Me quiero ir ya. Aquí no aprendo nada. Nada sirve". Al final del día, eso que yo notaba en su mirada, me lo dijo.
A mí todo esto me entristeció bastante. No es posible que un gobierno preste tan poca atención a uno de los pocos espacios para el conocimiento con el que cuentan los niños de mi país. No es posible que un país llegue tan bajo... y sigamos bajando. Cómo es que sí hay dinero para financiar grupos terroristas, para regalar a otros países, para comprar armas, para despilfarrar de una manera tan grosera en beneficio personal mientras se bandea el descarado e inacabado lema de "Socialismo del Siglo XXI".
Hoy descubrí que esta absurda "Revolución" también acabó con la ilusión de enseñarle a mi hermana algo de lo marcó una linda parte de mis recuerdos de niña. Venezuela es otra. No hay duda. Otra en la cual la educación de los niños no importa. Si en algo son coherentes "nuestros gobernantes" es en entender que sólo la ignorancia aplaude el circo que han armado. Por eso aquí nada que tenga que ver con valores, cultura y educación tiene futuro. No sucede lo mismo con el adoctrinamiento, eso sí que está a la orden del día.
Gaby es una niña muy inteligente. Ella sabe lo que es bueno y lo que es malo. Hoy le dije que todo lo malo en la vida es transitorio... Así que cuando el circo acabe, y los payasos dejen de reír y nos permitan -finalmente- ser libres, la historia será otra. Por los momentos, ella debe estudiar, terminar de aprender a leer... ella es el futuro. Así que el futuro será bueno.
Y es que quería que ella recordara para siempre ese paseo, de la misma forma como yo recuerdo el paseo en el cual lo visité por primera vez. Recuerdo que fue allí donde aprendí que de la unión entre un hombre y una mujer se creaba un niño, que la Tierra además de dar vueltas alrededor del Sol, gira sobre su propio eje, que una gusano podía convertirse en mariposa, que el ser humano ha pasado por muchas etapas antes de ser como somos. Más tarde me dijeron que eso que quedó para siempre en mi mente se llamaba concepción, movimientos de traslación y rotación, matamorfosis y evolución. Pero yo les juro que no lo aprendí en el colegio, a mí todas esas cosas me las enseñó el Museo de los Niños.
Por eso es que hoy decidí llevarla, quería que ella entendiera lo lindo de aprender cosas "de grandes" en un idioma de "niños", con colores, muñecos y música, y así lo hice. La llevé.
El Museo de los Niños, para quienes no lo conocen, está ubicado en Caracas. Es una fundación de carácter público (es decir, administrada por el Estado).
Desde que estábamos en la cola para comprar las entradas (porque aquí lo público no debe confundirse con "de libre acceso", o "gratis". No, aquí los venezolanos pagamos por todo), notamos como los espacios estaban muy deteriorados. Las paredes rayadas, bombillos quemados, cero personal de mantenimiento, cero vigilancia. Así y todo, compramos las entradas y entramos. Decirles que lo que vi no tenía nada que ver con lo que el Museo de los Niños era para mí, es poco. 8 de cada 10 exposiciones y atracciones no funcionaban, estaban rotas.
Gabriela me miraba como diciendo: "¿y esto se supone que era lo que me prometiste que me gustaría?, esto no me gusta. Me quiero ir ya. Aquí no aprendo nada. Nada sirve". Al final del día, eso que yo notaba en su mirada, me lo dijo.
A mí todo esto me entristeció bastante. No es posible que un gobierno preste tan poca atención a uno de los pocos espacios para el conocimiento con el que cuentan los niños de mi país. No es posible que un país llegue tan bajo... y sigamos bajando. Cómo es que sí hay dinero para financiar grupos terroristas, para regalar a otros países, para comprar armas, para despilfarrar de una manera tan grosera en beneficio personal mientras se bandea el descarado e inacabado lema de "Socialismo del Siglo XXI".
Hoy descubrí que esta absurda "Revolución" también acabó con la ilusión de enseñarle a mi hermana algo de lo marcó una linda parte de mis recuerdos de niña. Venezuela es otra. No hay duda. Otra en la cual la educación de los niños no importa. Si en algo son coherentes "nuestros gobernantes" es en entender que sólo la ignorancia aplaude el circo que han armado. Por eso aquí nada que tenga que ver con valores, cultura y educación tiene futuro. No sucede lo mismo con el adoctrinamiento, eso sí que está a la orden del día.
Gaby es una niña muy inteligente. Ella sabe lo que es bueno y lo que es malo. Hoy le dije que todo lo malo en la vida es transitorio... Así que cuando el circo acabe, y los payasos dejen de reír y nos permitan -finalmente- ser libres, la historia será otra. Por los momentos, ella debe estudiar, terminar de aprender a leer... ella es el futuro. Así que el futuro será bueno.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
